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domingo, 25 de mayo de 2014

CAPITULO 2.20: KUJIRAHANTA

 
Cae la noche en Miami Beach y Ferrato de la Testa aprovecha salir hasta una de las casas de su cliente, el magnate boliburgés Andrés Álvarez, conocido por ese bajo fondo, como el “PITUCA” (Pirata Tuerto a Caballo). Ferrato toca la puerta desesperadamente y mira a los lados, como temiendo haber sido seguido. La puerta se abre y Andrés lo conmina a entrar rápidamente.
 

-Traje lo último que pude sacar, está afuera en el camión.

Andrés se asoma por uno de los ventanales, le pide las llaves a  Ferrato y luego ordena a uno de sus sirvientes asiáticos para que meta el camión al garage de la casa.
 
-Vamos abajo, la teleconferencia está a punto de comenzar.

Andrés arrima un mueble de cuero blanco ubicado en el centro de la sala y se observa una larga escalinata que conduce a un sótano en la mansión. Al bajar, Ferrato queda boquiabierto. Debajo de la mansión hay una especie de astillero, donde cientos de hombres trabajan frenéticamente en torno a lo que parece ser una ballena azul.

-¡Tienes una ballena azul acá adentro!

 
 
-No hombre. Te presento a “Leviatán”. Mi submarino Volk K-461 de fabricación rusa. Propulsión nuclear. Preparado para la mejor operación del narcotráfico jamás vista. 400 toneladas de cocaína en cada viaje.

-¿Un submarino Ruso aquí en Miami?

-Sí señor, disfrazado de ballena azul. Pero lo mejor no es esto, mira esa propela. Es la famosa propela silenciosa italiana, Oto Melara, que carga locos a gringos y rusos. Convierte cualquier submarino en una máquina silenciosa.


Luego Andrés el “Pituca” señala unos nódulos en el casco azul grisáceo de su “ballena”.
 



-Estos dispositivos distorsionan la onda del sonar y nos hace ver más pequeños de lo que somos. Ninguna “Ballena” mide cien metros por más bien alimentada que esté.

 
 
Luego el “Pituca” señala un grupo cornetas en la proa del submarino.
 
-Y con estas cornetas a prueba de agua, lo único que oyen los guardacostas y la marina norteamericana son sonidos de ballena azul. En un país plagado de ecologistas, nadie le haría daño a una tierna  ballena azul.





-¿Con que dinero compraste todas estas cosas?
-¡Muy sencillo amigo! Si el presupuesto de Venezuela se hace con un petróleo a $40 dólares y el petróleo está a $100 en el mercado internacional ¿Qué sucede con los otros $60? Un día Panelo me pidió comprar unos submarinos y pensé: “en vez de comprar 10 ‘piazos’ de submarinos compro uno solo, pero bueno. Luego que lo compré me dije: “esto es mucho camisón pa’ Petra". Le sacaré el mayor provecho posible, y si algún día Panelo se acuerda de preguntarme por los submarinos, habré recuperado el dinero y compro cualquier chatarrita allí, se la pongo bonita y se la mando.”… Pero Panelo murió y Nicodemo ni sabe de estos negocios, ni se atreve a preguntarme. Jajajajaja.
 
 
-Pero un submarino nuclear usa armas nucleares ¿tienes armas nucleares?
-No, estúpido. Las armas nucleares no son parte de mi negocio, esas las compraron unos pakistaníes locos. Un mes después de la muerte de Bin Laden los gringos las recuperaron, lo supe por un tío del Salami que cayó en esa operación. Lo mío es el submarino. De hecho mi negocio es el transporte. No produzco esa porquería que transporto. Lleno los silos de los misiles nucleares de miles de panelas. Las clasifico en los seis silos. Trafico no solo para mis colegas Narcosoles, sino para otros cinco carteles. Y cobro bien caro por el silo ¡ja ja jaaaa!
 
Andrés el “Pituca” suspira frente a su colosal obra:
-Ahora tengo el penoso deber de transportar todas nuestras fortunas en efectivo fuera de este país, antes que nos la quiten. Ven, te presento a la tripulación: Igor e Iván son rusos; uno es mi primer oficial y el otro es el maquinista. Tuve que contratarlos apenas compre el submarino, no sabia como sacarlo del puerto. Me sentí como cuando compré mi primer carro, tuve que buscar a Panelo que manejaba, para que me lo llevara a casa. Los hermanos Chung Hee y Chung Huong; uno es el de comunicaciones y el otro es el operador del sonar. Lalataksa es hindú y es el navegante, pero yo lo llamo “latero” y este es Ekamranath, también hindú, su copiloto. El resto de los “minions” son marineros chinos y filipinos.
-¿No tienes ni un venezolano en tu tripulación?
-No Ferrato. Para manejar este submarino se requiere preparación, experiencia y mucha pericia. Lamentablemente los únicos marinos venezolanos que superan con creces este perfil, son enemigos del “proceso”: dados de baja, prófugos o en prisión. Por más que les ofrezcas no van a venir, más bien correrán donde las autoridades a acusarte, y si no peor, a pajearte con la Bicha, Plomo y Runrun, nooo que va.
-Y ¿los otros?
-¿Ebrios, adictos, necios y adulantes? No gracias, no quiero gente así en mi operación. Y cubanos menos. Raúl puede montarme una trampa y quitarme mi coroto ¡Vamos adentro que es hora!
En el puente del submarino, hay un pequeño monitor para teleconferencias donde están conectados algunos de los Narcosoles, Junodado (“#CapitánHallaca”), Pluma Blanca, Buitrevides, La Guacamaya y Abelardo (El leal opositor).


-¡Buenas noches muchachones! Sería estúpido preguntarles si están bien, toda vez que estamos acá reunidos para tratar el tema del traslado de nuestros fondos en efectivo, para evitar la confiscación por parte del gobierno de los Estados Unidos. Las sanciones fueron aprobadas anoche por el senado y ya hoy en la mañana el presidente Obama las firmó. Así que no nos queda más remedio que sacar nuestro dinero de aquí, al menos, el que se nos permitió sacar y dio tiempo para ello. En sus correos electrónicos recibirán una relación de las partes que les corresponden de los venticincomil millones de dólares ($25.000.000.000), que como les dije antes, es lo único que pudimos sacar Boliburgo de la Ralea, Ferrato de la Testa y Yo. El plan es como lo conversamos. Sacamos el dinero en efectivo; lo empacamos al vacío en plástico; lo metemos en los silos de mi “ballenita"; llegamos a Hong Kong y lo cambiamos a Yuanes en el banco de Ching Güen Güen Chon Lao y bueno, seguimos con nuestras vidas de latrocinio y narcotráfico ¿Alguna Pregúnta?- Finaliza el “Pituca”.
 


-¡Sí!- interviene el #CapitánHallaca, -me pregunto ¿por qué Abelardo está en esta teleconferencia, si él ya se retiró del “Diálogo”?

-Tu pregunta tiene respuesta, capitanejo-, responde Abelardo -resulta ser que atendiendo a las peticiones de los tuyos, y a intereses mutuos; fui a los Estados Unidos a reunirme con la secretaria del Departamento de Estado, para salvar nuestros traseros y nuestros dineros. Pero Patricia, Guarapo y Plomo me descubrieron, y me tomaron una foto que ahora anda rodando en Twitter, Facebook, Instangram y cuanta porquería existe en internet. Ahora estoy más rayado que cuaderno de niño de kínder. Fue una decisión inteligente sacar nuestros dineros, porque pronto el IRS acompañado del FBI, DEA, ATF y la NSA irán por nuestra plata y nuestras propiedades allá. Nuestro mutuo amigo Ferrato de la testa ha hecho un esfuerzo incomiable.
 
-¿Quiere decir que Ferrato de la Testa también te testaférrea a ti? ¡Viejo sinvergüenza!- grita la Guacamaya Fiscal desde una esquina del monitor.

-Señores, señores ¡Basta de discusiones! Este es un problema muy serio. Yo Ferrato de la Testa, tengo clientes en ambos bandos. Rojos y Azules. Por años, Incluso cuando la cosa era entre Blancos y Verdes, yo les prestaba mis “servicios financieros”.- de pronto el ambiente se oscurece alrededor de Ferrato y una luz blanca se proyecta sobre él, -La familia de la “Testa”, cuya panoplia cuelga sobre el portón de su castillo de Florencia, practica el sagrado oficio del testaferrato, desde los tiempos de la legendaria Roma, cuando ser testaferro, era perfectamente legal y respetado. Por siglos, truhanes y forajidos, Romanos, Griegos, Germanos, Persas y Judíos, tocaban nuestras puertas con dineros mal habidos, golpeados, sedientos, cansados de huir, dejaban en nuestras manos sus botines. Nosotros, con paciencia y dedicación, lavábamos una a una, cada moneda y la hacíamos florecer con creces, para que, cuando el cliente volviera, recibiera sus ganancias y nosotros el justo pago por nuestros servicios. Porque no importa si el cliente es Rojo o Azul, el dólar siempre es verde y el oro es siempre amarillo.

Un silencio sepulcral de veinte segundos, en los que todos miran fijamente al serio y circunspecto Ferrato de la Testa, es interrumpido por el fingido sollozo de Chung Hyong.

-¡Haz hecho llorar a mi operador del sonar!- reclama el “Pituca”.

-Es muy tierno lo que dices. Si te escuchara Panelo, te bañaría en miel y luego te amarraba de un árbol lleno de hormigas- interviene Buitrevides.

-Señores, no hay más tiempo que perder. Nos vamos, el viaje tardará dos semanas y nos comunicaremos tan pronto estemos en aguas internacionales  y bajo condición segura ¡Fin de la transmisión!

Luego de finalizar la teleconferencia, Andrés Álvarez y la tripulación del “Leviatán” zarpan rumbo a Hong Kong. Una exclusa se abre frente a la piscina donde reposa el submarino y salen directo al mar Caribe, de manera lenta y silenciosa.
 

 
 
 

Esa misma mañana, un SH-60 del servicio de Guardacostas de los Estados Unidos vuela directo a encontrarse con el barco japonés, Ryoshi Marú, que navega en aguas del Caribe, 100Km al sur de la Florida.

Al aterrizar sobre el barco, Paco de Riveiro, subdirector de la DEA para América Latina y el Caribe desciende acompañado de dos marines y va al encuentro con la tripulación del barco. Alineados cerca del helicóptero están el capitán, Takano Yamamoto, Hiromu Akeda, su primer oficial y Rynosuke Hiroshu, un marinero de avanzada edad.

Paco, extrovertido y cálido como siempre, saluda de manera efusiva a los tres tripulantes y el capitán lo invita a pasar a su despacho. En el despacho Paco y la tripulación toman asiento. Paco observa el cuadro del legendario Almirante Yamamoto.

-¿Es tu abuelo?

-Sí, la caza de ballenas era el negocio de mi bisabuelo. Mi abuelo aprendió la navegación con él. Vino la guerra, y después de la guerra, el negocio lo continuó mi padre. De hecho Rynosuke Hiroshu era uno de los marinos de mi abuelo.

Paco toma el celular, marca un número y pone en manos libres y lo coloca sobre la mesa.

-¡Branigan! ¿Estás allí?

-Te copio.

-El Capitán Raymond Branigan, del SSN-791 Delaware, está justo debajo de nosotros.

- Paco, San, todavía estamos intrigados por el motivo de la DEA para contratarnos. Las Naciones Unidas condenaron nuestro oficio, debemos dedicarnos a otras labores, si salimos de las costas de Japón. Aceptamos el trabajo bajo condiciones muy estrictas que ya nuestros representantes legales definieron con ustedes. Todo lo que hagamos requerirá de una orden firmada por usted- explica Takano Yamamoto

-Takano, como te dije en la teleconferencia; un testigo protegido nos aseguró que hay una ruta del narcotráfico que usa una Ballena Azul llamada “Leviatán”, para transportar cientos de toneladas de drogas. Todavía estamos tratando de encontrar la forma de descifrar este acertijo, pues unos piensan que se trata de un submarino, otros que puede tratarse de una ballena entrenada. Pero hemos investigado alrededor del mundo y no hay quien entrene una ballena para esas labores. Nadie sabe más de ballenas en el mundo que ustedes, los mejores cazadores de ballenas del Japón. Ningún equipo de investigadores oceanógrafos o biólogos marinos de nuestro país quiso colaborar. Piensan que vamos a matar ballenas o algo peor.
 
-De hecho hemos detectado a la fulana “Leviatán”, pero nos abstenemos de hacerle nada por temor a un escándalo con los grupos ecologistas. Ellos tienen mucha influencia en el Congreso y en la misma Casa Blanca- explica Branigan por el teléfono.

-Takano, nuestra operación será secreta.

-Paco, nosotros también pensamos que nos han contratado para matar ballenas. Y te apuesto tu sueldo contra el mío que tu ballena, es en realidad un submarino. Otra cosa-, Takano toma unos binoculares y los entrega a Paco de Riveiro, -Nuestra operación nunca será secreta, ¿Ves ese bote azul que navega a 5Km de nosotros?, es el Bishop-Caesar, el buque de combate de Neptuno O’Brian, el ecologista radical, multimillonario, defensor de las ballenas. Y que no sólo tiene su propio programa de televisión, tiene una verdadera flota de guerra, y tiene influencia en tu Congreso y en el Parlamento Europeo. Apenas detecten actividad de nuestros arpones envestirán el barco contra nosotros.

 
-Branigan, necesito que tengas a tu equipo SEAL atento de esta gente.

-Copiado.
 
Han pasado más de ocho horas desde que el “Leviatán” saliera de Miami Rumbo a China. Ya casi amanece y Ferrato de la Testa, está a punto de enloquecer. Mientras tanto Andrés el "Pituca" mira con nostalgia la foto de su yegua "Club Social".
 
 


Mi querida yegua “Club Social”, como la galleta. Mi haras en Silver Springs fue la primera propiedad que el FBI allanó luego que el negro coñ#”$%re ese, Obama, firmara las sanciones. Me quitaron a mi yegua. Ella y yo teníamos una relación muy especial. Un amor que ningún citadino como ustedes puede comprender. De donde vengo, allá en Barinas,  amar a una yegua es un lujo que pocos se pueden dar. Las burras son toscas y feas.

Sólo los dos navegantes hindúes se compadecen, de manera solemne, de la nostálgica letanía de su capitán. El resto de la tripulación, incluyendo a Ferrato, intercambian miradas; unas con caras de burla atrapada y otros con escrupuloso estupor.

 
-Andrés manito, he estado acá casi ocho horas y esto acá es aburridísimo y encerrado.
 




-Pues vete acostumbrando, Ferrato, porque duraremos dos o tres semanas en llegar. La primera parte del viaje es fastidiosa porque tenemos que navegar a 14 nudos, como 26Km/h, y no en línea recta sino en forma sinuosa, como si fuésemos una linda ballena azul. Eso hasta que lleguemos a aguas de Cuba, luego aumentamos la velocidad hasta salir al atlántico.


-¿26Km/h? ¡Qué locura! Eso es super lento ¿Y que no podemos ir más rápido y bajar la velocidad si hay alguien cerca?

-¡Precisamente! por eso he tenido éxito donde otros han fracasado estrepitosamente. No soy el único narco que ha tratado de usar submarinos para traficar, pero la velocidad y la naturaleza, son la clave. No solo los buques de guerra, lanchas patrulleras o submarinos son nuestra preocupación; hay cientos de miles de sonoboyas en el mar territorial de Estados Unidos; hay aviones y helicópteros caza-submarinos que las controlan. No podemos detectar nada que esté en el aire a menos que vuele muy cerca del mar. Si una sonoboya detecta una ballena  navegando a 100Km/h el operador del sonar del avión caza-submarinos dirá-, Álvarez el “Pituca” pone una voz minimizada y ridícula, - “¡OH! esa ballena si va rápido. Puede ser un monstruo marino extraterrestre. Vamos a lanzarle un torpedo a ver”. Luego morimos todos, porque un ataque aéreo es lo peor que hay. Si estás aburrido, ve donde Iván en la sala de máquinas, allá siempre hay algo que engrasar o que arreglar, y es más divertido que acá. O ve a la cocina, allá los chinos te pondrán a pelar papas y sazonar lentejas.
 
-Esos oficios son humillantes para un hombre de mi condición social.

-¡Tranquilo hermano! En ni en el partido, ni en el club de polo se enterarán que te pusimos a contar tuercas o a pelar papas. Porque lo que pasa acá adentro, aca adentro se queda. Eso sí, si consigues un novio acá adentro ¡no quiero besuqueaderas por los pasillos! O los echo al mar a ambos.

Mientras Ferrato abandona el puente para ir a la sala de máquinas, Chung Hyong, el operador del sonar llama la atención del “Pituca”:

-Señor ¿recuerda el barco que detectamos hace una hora? Todavía nos sigue y está justo encima de nosotros. Pensé que no era nada pero ahora sospecho que puede ser un problema.
-Cuéntame ¿Qué cambió?
-Hay otro barco pequeño que lo sigue a cinco kilómetros, tal vez una lancha patrullera. Pero se nos está acercando un submarino. Está a siete kilómetros de nosotros y acercándose.
-Ese barco seguro es un buque de guerra.

-No señor, la huella del sonar no me dice eso. Pero es confuso. El barco es demasiado grande para ser un pequero, pero demasiado pequeño para ser un carguero. Le dije a Chung Hee que revise sus comunicaciones pero, hay silencio. Luego le pedí tratar de reconocer esta huella de sonar, creemos que es algo que hemos escuchado antes pero no recordamos.

Mientras tanto arriba, en el Ryoshi Maru, Takana y sus dos especialistas oyen con atención el sonar, pues han dado con la misteriosa ballena. Los viejos Rynosuke Hiroshu y Kazuke Yakamuro escuchan con atención la ballena, mientras Paco de Riveiro observa con atención. Los japonenes hacen los ajustes necesarios para escuchar lo que la ballena dice:

 





Uuuuuummmmmaaahhhhh uuuuuummm ccrrcrrc ummmmm aaaaaiiiiuuuuummm

Los especialistas se asombran

そのクジラはセックスを望んでいる!

Exclama Rynosuke y luego viene el otro mensaje de la ballena:

Uuuummmmmuuuujuuummm baaaaaahhhh uuuuummmm iiiii

そのクジラはクレイジーだ!彼女があれば自分自身に答えていましたか?

Exclama Kazuke ante la mirada desconcertada de su capitán. Ambos viejos rien a carcajadas. Luego hacen silencio ante el otro mensaje.

Croc croc croc uuuummm aaaaaiiiiiiii croc croc uuummmhummm

Los especialistas están desconcertados:

どう思う?シロナガスクジラオルカ話す。と空腹

 Luego de unas palabras, los tres japonenes, estallan en carcajadas.
Muy serio, Takano se acerca a Paco de Ribeiro con un papel impreso.
 
-Tu ballena está a 2000 pies, o sea muy profunda, y definitivamente  está loca, o es alguien en un submarino jugándonos una broma. La primera curva, es tu ballena pidiéndole sexo a otra. Pero luego se responde así misma que si quiere. Luego tu ballena deja de hablar idioma de ballena azul y comienza a hablar como Orca molesta porque no consigue delfines para comer.

 
Paco mira con desconcierto y toma el papel.

-Paco. Las ballenas son muy perceptivas. Cuando detectan la presencia de un barco dicen “Hay un barco allá arriba”. Las que nos conocen dicen “¡OH! Es la muerte”. Si dudas de lo que te digo, te damos la grabación y se la puedes enviar a algún especialista en San Francisco o en Melbourne.

-Creo en ustedes, pero ¿Cómo saben lo que dice una…?

-Es nuestro negocio Paco san, es el arte del Kujirahanta, saber lo que hablan las ballenas.

Paco se comunica con el Delaware y es atendido por Branigan quién le da una mala noticia:




-¡Paco estaba a punto de llamarte! El Bishop-Caesar va contra ustedes.
 
-¡Que malo! Branigan, tenemos elementos para afirmar que eso allá abajo es un submarino. No permitas que lleguen a aguas de Cuba.

-¡Así lleguen a aguas de Cuba, no los dejaré ir! pediré apoyo aéreo por si estalla la guerra.

De pronto un movimiento frenético en la cubierta del Ryoshi Maru interrumpe la conversación de Paco de Riveiro con el capitán del Delaware. Los cañones de agua del Ryoshi Maru tratan de contener la envestida del Bishop-Caesar en estribor.
A pesar del ataque Takano ordena preparar los arpones autopropulsados para cazar a la supuesta ballena que está a 2000 pies debajo de ellos.

Mientras tanto en el “Leviatán” Chung Hyong avisa al “Pituca” del choque entre los dos barcos y que el Delaware está subiendo a la superficie. Andrés ordena seguir la trayectoria según lo planeado.
 



El Bishop-Caesar enviste por quinta vez al Ryoshi Maru cuando desde la popa del barco ballenero aparecen dos lanchas rápidas con unidades SEAL y abordan el Bishop-Caesar.
 
-¡Muchachos, resuelto el tema de los Ecologistas! Bajen a 2000 pies y preparen los tubos de torpedos dos y cinco- ordena el Capitán Branigan.
 
-Señor, ya sabemos que barco es ese que nos sigue. Encontramos el sonido en la librería- informa Chung Hee al “Pituca”.
 
-¡Dígame!

-Es el Ryoshi Maru, el famoso ballenero japonés.


"Pituca" no tiene tiempo de reaccionar a la noticia de su operador de comunicaciones, cuando su hermano pega un grito aterrador:
 
-¡TORPEDOOO! ¡Impacto en cuarenta segundos!- exclama el operador del sonar Chung Hyong.
 
-¡Todos en emergencia, sujétense!- ordena el "Pituca".

-¡Aaaaaaa! ¡Vamos a morir!- Ferrato de la Testa comienza a brincar aterrorizado por todo el puente y Ekamranath, el copiloto lo detiene e Igor lo golpea dejándolo inconsciente.

El torpedo se acerca rápidamente hacia el “Leviatán” y a diez metros de la propela este explota. La onda de choque deforma el silenciador de la propela haciendo que esta se deshoje por la fuerza del motor. A lo interno la ruptura de la propela crea una flexión crítica en el eje del motor principal del submarino provocando fisura que la turbina. Hay alarma en el cuarto de máquinas. La explosión también provoca rupturas en el casco exterior. No da tiempo de preparar una maniobra con el motor eléctrico de emergencia, un segundo torpedo explota a cinco metros de babor, provocando rupturas en el casco interno, inundaciones y pánico.

El Leviatán queda detenido, flotando con la popa inclinada hacia abajo. Los maquinistas hacen grandes esfuerzos por mantenerse a flote. Sentado en posición fetal en un rincón Ferrato de la Testa dice una y otra vez, “¡Vamos a Morir!”. Hay chorros de agua y cables colgando en todas partes. El control en el puente es reiniciado, pero Chung Hyong informa que los sensores que distorsionaban el sonar enemigo, dejaron de funcionar. Ya deben saber que son un enorme submarino ruso. Chung informa que el submarino enemigo está a escasos doscientos metros de distancia.

-¡Cállate estúpido!- dice el “Pituca” a Ferrato, recuerda que tenemos miles de millones de dólares en este submarino. No voy a morir sin defenderlo. Igor, prepara los torpedos.

-Señor, el cuarto de torpedos está lleno de obras de arte, de hecho hay un enorme gato de Botero que tardaremos más de media hora en quitar.

-¡TORPEDOS! ¡Impacto en quince segundos!- exclama el operador del sonar Chung Hyong.

-¿Qué es lo único que sabes decir chino mari#$%on?

-¡Vienen del barco!

Un par de arpones autopropulsados impactan al “Leviatán” penetrando hasta el casco interno: uno en la proa y otro en la popa.

-¿Arpones autopropulsados? Takano, ¿cazabas ballenas con torpedos? ¡Eso cruel!

-Paco, estos arpones fueron lo primero que la ONU nos prohibió usar. Podíamos cazar ballenas en las profundidades del mar.

La maniobra de extracción del “Leviatán” duró dos horas, el peso del submarino supera la capacidad de las grúas del Ryoshi Maru.

Branigan lanza mensajes de advertencia al “Leviatán” por varios canales. Los tripulantes del submarino capturado se resignan a su destino y deciden soltar el lastre para emerger.






Los tripulantes del Ryoshi Maru, el Bishop-Caesar, los SEAL y los tripulantes del Delaware quedan estupefactos al ver el submarino del la clase Akula salir a la superficie.
 
Branigan informa a Washington que el Volk K-461 “Leviatán”, perdido de la flota del mar del báltico en 2007, ha sido localizado. Hay una tensa calma en la flota. Branigan advierte por el altavoz que van a abordar el submarino en cualquier momento. Varios botes de guardacostas se están acercando y dos F18 dan vueltas por el lugar.
Uno de los marinos japoneses detecta y advierte la apertura de la escotilla de la torreta del submarino, pero un hombre vestido de traje táctico y armado con un kalashnikov sale y dispara contra el puente del  Ryoshi Maru. Paco, Takano y el resto de la tripulación se echan al suelo.
-Jackson ¿lo tienes?- pregunta Paco de Riveiro a uno de los francotiradores SEAL ubicado en el techo del puente.






-Positivo- el teniente Jackson dispara una bala de TEASER-X20. La bala impacta al hombre armado en el cuello y le induce una descarga de 500 voltios por veinte segundos. La convulsión hace que el hombre pierda el equilibrio y ruede por la torreta cayendo al mar.

Luego sale otro hombre pegando gritos desesperados de rendición y clamando por su vida. Jackson no tuvo tiempo de medir la amenaza y le dispara también. Convulsionando Ferrato de la Testa, cae al mar también.
Andrés Álvarez lleva dos horas esperando en el cuarto de interrogatorios a que alguien aparezca. Paco de Riveiro entra en el cuarto y toma asiento lentamente.


-¿Qué tal el golpe en la cabeza?

-Viviré- responde Álvarez a Paco.
 
- Tus socios Boliburgueses que aparecen en este interesante correo electrónico y a los que les lavabas la plata, están furiosos. Trascendió a la prensa que te incautamos treinta mil millones de dólares ($30.000.000) metidos dentro de los silos de misiles nucleares del submarino. Les hiciste perder mucho dinero y juran que los robabas. Hay uno de ellos que está contactando a la Mara Salvatrucha para que te maten apenas caigas en la Prisión Federal de Miami.... Las obras de arte y el gato de Botero: Los rusos van a estar fascinados cuando le devolvamos su submarino abollado y con un enorme hoyo en el cuarto de torpedos.  Más malas noticias. Tu tripulación, los rusos en hindúes no quieren morir en manos de la mafia rusa, los norcoreanos no quieren ser comida para perros, los chinos y los filipinos no quieren volver a los campos de arroz. Ellos están dispuestos a testificar en tu contra y a ir a prisión en “la tierra de la libertad”, con la condición de no ser deportados a sus países de origen ¿Irónico no? Tus opciones se reducen.
-Estoy dispuesto a colaborar pero con una condición. Quiero recuperar mi yegua “Club Social”. Literalmente la amo ¡No me veas con esa cara de gringo citadino como diciendo este campesino loco! Soy de Barinas, y tener una yegua de amante es un privilegio que pocos pueden disfrutar. Las burras son feas y toscas.
-Bendito sea el creador...- murmura Paco, -te mandaremos al Thompson Correctional Center en Illinois  para que no te encuentres con los salvatruchos. Si te portas bien, te llevaremos tu yegua allá para la ¿visita conyugal?
 




 
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